Guía de Autocuidado para Microdosis
La microdosis es una práctica personal que puede acompañar procesos de bienestar, siempre y cuando la persona se encuentre en un momento estable física y emocionalmente. Esta guía existe para ayudarte a evaluar si es un buen momento para ti.
Casos en los que no se recomienda iniciar microdosis
Si alguna de estas situaciones aplica para ti, es mejor esperar o consultarlo con un profesional antes de comenzar:
- Has tenido experiencias fuertes como psicosis, esquizofrenia o bipolaridad.
- Tienes problemas cardíacos importantes o presión muy alta sin controlar.
- Vives con epilepsia que no está bien manejada.
- Estás embarazada o en periodo de lactancia.
- Tomas medicamentos muy potentes para el ánimo o el sistema nervioso, como ciertos antidepresivos, litio, antipsicóticos, opioides o benzodiacepinas de uso prolongado.
- Estás atravesando un consumo elevado de alcohol o estimulantes.
Antes de empezar
Tómate un momento para revisar cómo estás: tu energía, tus emociones, tu sueño, tu alimentación, el nivel de estrés y cualquier medicamento o suplemento que estés usando. Esto no es una evaluación ni un examen, es simplemente una invitación a escucharte.
Durante la microdosis
- Las cantidades son pequeñas y no se toman todos los días
- Si en algún momento sientes incomodidad emocional o física (como ansiedad fuerte, palpitaciones o confusión), lo más adecuado es detener la medicina.
- Registra cómo te sientes; a veces lo más valioso es la observación.
- El proceso debe sentirse seguro, claro y respetuoso. La microdosis es solo una herramienta, y tú eres quien decide cómo y cuándo utilizarla.